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Severidad del Incendio Forestal en Garupamba

Informe elaborado por: Ing. Agr. David Albarracín

Revisado por: Sandra López

Fundación GAMMA, Ecuador

Los incendios forestales, aunque pueden tener un origen natural, son en su mayoría provocados por actividades antrópicas. Estos eventos consumen completamente la cobertura vegetal, poniendo en riesgo la vida humana, los medios de producción y la fauna silvestre. El aumento de la temperatura global ha alterado progresivamente el régimen de lluvias tanto en nivel local como nacional. En 2024, se registró una ola de calor histórica que incrementó la disponibilidad de material combustible en los ecosistemas montanos andinos. Sin un sistema adecuado de control, monitoreo y prevención, las poblaciones rurales enfrentan un riesgo creciente y sostenido.

El presente análisis tiene como objetivo representar espacialmente las zonas afectadas por los incendios forestales en el área de influencia de la localidad denominada “Garupamba”, estimar el área quemada y calcular la cantidad de CO₂liberado durante el evento, ocurrido entre el 27 de agosto y el 26 de septiembre de 2024.

Introducción

La zona boscosa conocida como “Garupamba” recibe su nombre debido a la presencia dominante del Garu o Radal (Lomatia hirsuta), especie nativa también registrada en Argentina. Esta planta es ampliamente reconocida por las mujeres de la zona, quienes la emplean en la elaboración de tintes naturales. El ecosistema local alberga además otras especies nativas características del chaparro andino, pertenecientes a géneros como Miconia, Clusia, Oreocallis y Alnus, entre otros.

Ubicada a una altitud promedio de 3.000 m s. n. m., Garupamba constituye un área de transición ecológica que integra humedales, pajonales y parches de bosques nativos en distintos estados de conservación (primarios, secundarios o en regeneración), muchos de los cuales han sido afectados por incendios forestales en años anteriores.

La Fundación GAMMA (Grupo de Apoyo al Movimiento de Mujeres del Azuay) ha desarrollado acciones de conservación e investigación en este ecosistema desde el año 2008, en el Centro de Encuentro en la Naturaleza y terapia social CEN, Refugio Garupamba.

Ante la recurrencia de eventos que con cada vez más frecuencia afectan ecosistemas sensibles, GAMMA ha promovido la protección del área frente a actividades antrópicas e incendios de gran magnitud. Como resultado, la zona protegida bajo régimen de propiedad privada conserva una vegetación relativamente estable y biodiversa. Sin embargo, se ha observado una progresiva colonización por especies exóticas pirófitas como pinos, eucaliptos y cipreses, lo cual ha contribuido a la pérdida del ecosistema nativo.

El presente análisis busca caracterizar el daño ocasionado por los incendios registrados en 2024, utilizando imágenes satelitales de Landsat 8 y una metodología especializada para estimar el área afectada. Los resultados han sido representados en dos mapas temáticos. El primero abarca las comunidades colindantes a la zona boscosa, donde se han reportado múltiples focos de incendio durante ese año. A partir del análisis del carbono capturado y mediante el uso de mapas de cobertura proporcionados por la plataforma MapBiomas, se estimó también la cantidad de CO₂ liberado a la atmósfera a consecuencia del fuego.

El análisis se enfoca en 68 hectáreas que incorporan parte de esta área protegida privada en el CEN y alrededores, si bien los incendios cubrieron una superficie mucho mayor.

Resultados

Como resultado del análisis, se generaron dos mapas temáticos que representan la severidad del incendio en las zonas estudiadas, permitiendo visualizar espacialmente el grado de afectación en la cobertura vegetal.

El mapa muestra, mediante una escala de colores, las áreas afectadas por los incendios forestales ocurridos entre enero y octubre de 2024. Las líneas rojas delimitan las comunidades rurales adyacentes a la zona boscosa de Garupamba. Se destaca el color amarillo, que representa zonas con afectación parcial, mientras que el color verde indica áreas sin evidencia de perturbación por fuego.

En la zona de Garupamba (CEN y colindantes), el incendio forestal afectó aproximadamente 68 hectáreas en el transcurso de un mes. Afortunadamente, se cuenta con registros fotográficos del área que evidencian un daño mucho más severo de lo que indican los datos satelitales. Aunque el análisis espectral clasifica gran parte del daño como "parcial", las observaciones de campo confirman que en muchas zonas la pérdida de cobertura vegetal ha sido total (Anexo 1). Esta discrepancia resalta una de las principales limitantes del uso de imágenes satelitales de 30 metros de resolución, las cuales pueden subestimar los impactos en áreas fragmentadas o con vegetación densa.

En particular, la categoría 3 del análisis de severidad ("cambio sutil por fuego") tiende a confundir los efectos del fuego con actividades antrópicas como agricultura, deforestación o caminos, lo que compromete la precisión del análisis. Como recomendación que surge de esta constatación, sería necesario que, las autoridades locales y entidades especializadas desarrollen acciones para mejorar la capacidad de detección y validación de daños en zonas críticas como Garupamba.

Emisiones de Carbono

El incendio provocó la emisión de aproximadamente 15.572 toneladas de CO en las comunidades rurales afectadas, de las cuales 1.700 toneladas fueron liberadas directamente a la atmósfera;en el área de Garupamba fue de 1728 toneladas de CO. Esta liberación tiene consecuencias importantes en nivel humano y ecológico:

Impacto a la salud humana

  • Aunque el CO₂ no es tóxico en espacios abiertos, los incendios forestales liberan además material particulado fino (PM2.5), monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles, los cuales son altamente perjudiciales para el sistema respiratorio y cardiovascular, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
  • El daño constante sobre las zonas de cultivo genera esterilización del suelo, pérdida de productividad y mayor dependencia de fertilizantes externos, impactando negativamente en la economía familiar rural.
  • La pérdida de vegetación en quebradas y sectores adyacentes de absorción de agua como pajonales y humedales disminuye la regulación hídrica y contamina las fuentes de agua, afectando el abastecimiento por varios meses tras el incendio.

Impacto sobre el ecosistema

  • La quema del chaparro andino implica la pérdida de flora y fauna endémica, interrumpiendo el ciclo reproductivo de especies polinizadoras y nectarias clave para la producción frutal de las familias.
  • Las emisiones de CO contribuyen directamente al cambio climático, alterando el régimen de lluvias y elevando la temperatura media en la región.
  • El calor extremo causa compactación del suelo, pérdida de materia orgánica y erosión, dificultando la regeneración natural de la cobertura vegetal.
  • La perturbación del ecosistema favorece la colonización de especies pirófitas e invasoras, que presentan un brote rápido luego de la etapa crítica del incendio y que degradan aún más el suelo, lo acidifican y evitan el restablecimiento de la vegetación nativa.
  • En específico la cobertura nativa pudo perder casi 4 toneladas de materia viva en distintas especies, las cuales sin intervención técnica se perderán por completo y otras especies exóticas tienen mucha más competitividad que las nativas frente a los eventos incendiarios:
AchupallaPuya clava herculis
Aliso blancoRamnus granulosa
AlisoAlnus acuminata
AtugsaraPhytolacca americana
AyaramosSisyrinchium chimboracense
CerrajaMiconia salicifolia
Chilca blancaOphyosporus chilca
Chilca negraBaccharis latifolia
ChulkuOxalis phaeotricha Diels
ChuquiraguaChuquiragua jussieui J.F. Gmelin
Cola de caballoEquisetum bogotense Kunth
CulantrilloAdiantum pedatum L.
DucuClusia multiflora
Flor de cristoEpidendrum birostratum
GañalOreocallis grandifora (Lam) R.Br. L.f.
GaruLomathia hirsuta
GranizoHedyosmum bonplandianum
HiguilaMonnina salicifolia Roiz & Pav.
JaloHesperomeles obtusifolia
JoyapaMacleania rupestris
Laurel de ceraMorella parvifolia Benth
Lengua de ciervoAsplenium sccolopendrium
MargaritaDiplostephium hartwegii Hieron
ÑachakBidens andicola
Ojo negroMyrsine dependens
Ojo de venadoEryngium humile Cav.
Oreja de burroStachys lanata, Stachys byzantina
Ortiga de cerroLoasa urens Jacq
Palo espuelaBerberis lutea
PayamaBejaria resinosa Mutis ex L.F
PichanaBrachyotum confertum
Pumamaqui hembraOreopanax avicenniifolius (Kunth)
Pumamaqui machoOreopanax andreanus (Kunth)
Rabo de monoLycopodium clavatum L.
RañasViburnum triphyllum
RomerilloHypericum laricifolium H.B.K
Sacha GullanPassiflora macrophyla
SanalotodoArcytophyllum nitidum
SararWeinmania fagaroides
SerrajMiconia aspergillaris
ShilpalapalValeriana tomentosa
Suelda sueldaPhoradendron sp
TinlalinPiper andreanum D. DC.
TucshiGynoxis buxifolia
TulapaClethra frimbiata
ValerianaValeriana microphylla Kunth
Zarcillo sachaBrochyotum jamesonni triana
ZhadánBaccharis capitata Kunth
Zhadán de cerroBaccharis teinlalensis Kunth
HuicundoGuzmania gloriosa

Estas especies han sido identificadas en el Refugio Calmecalt, pese a esto aun existen especies no identificadas a escala local y que deben ser usadas para reforestar el área con diferentes pisos altitudinales.

Limitaciones del análisis satelital y recomendaciones de acción

El uso de imágenes satelitales de acceso libre implica ciertas limitaciones técnicas. La resolución espacial de 30 metros no permite identificar coberturas forestales pequeñas como los chaparros ni especies de porte medio adaptadas al fuego (pirófitas), lo que genera subestimaciones en la cuantificación del daño. Además, las bandas espectrales disponibles no son suficientes para evaluar con precisión la severidad del incendio en ecosistemas heterogéneos. Por ello, se recomienda complementar el análisis satelital con mediciones de campo, que permitan validar y ajustar los resultados, obteniendo así una estimación más precisa del área afectada.

Ante los impactos observados, se propone un plan de acción integral dividido en fases: inmediata, preventiva y restaurativa, que debe implementarse con la participación activa de las comunidades y autoridades locales

Plan de acción sugerido:

  • Implementar sistemas de monitoreo comunitario con recorridos constantes para detectar brotes tempranos de fuego.
  • Usar imágenes satelitales o drones con capacidad de fotogrametría para análisis más profundos.
  • Instalación parcelar de monitoreo permanente que analice el comportamiento del suelo post incendio.
  • Observación y registro gráfico sobre los cambios en el ecosistema post incendio para proponer acciones de restauración adaptadas.

Monitoreo y evaluación continua:

  • Elaborar mapas de riesgo o mapas que detecten zonas vulnerables con especies coníferas, pendiente elevadas que favorezcan la dispersión del viento y el manejo de residuos maderables que se dejan en las zonas de extracción maderera.
  • Capacitar a las personas afectadas y a las comunidades en general en el manejo de combustibles forestales, eliminando el material seco.
  • Crear con los Gobiernos Autónomos y Equipos de bomberos cortafuegos comunitarios en zonas de riesgo y amortiguamiento.
  • Crear brigadas comunitarias que puedan dar respuesta, información y alerta inmediata ante señales de fuego.

Restauración ecológica

  • Diseñar planes de revegetación con especies nativas priorizando las zonas con pérdida total de la cobertura forestal nativa.
  • Implementar viveros de plantas nativas en todo lugar donde sea posible de manera que se cuente con especies para diferentes pisos ecológicos y ecosistemas.
  • Establecer zonas de confinamiento para evitar el ingreso de personas, rumiantes u otras actividades antrópicas. Favoreciendo la regeneración natural del área.
  • Aplicar enmiendas al suelo con barreras vivas, mulch orgánico u otros fertilizantes que beneficien la regeneración del suelo y cubrirlo de la radiación directa o efectos de escorrentía superficial.

Este gráfico muestra la tasa de crecimiento promedio de varias especies nativas con capacidad de fijar carbono desde el primer mes hasta los 18 meses posteriores a su establecimiento. Considerando una densidad de plantación de 500 individuos por especie, se estima que estas especies pueden absorber un total aproximado de 209 kg de carbono durante el primer año y medio.

Su regeneración es muy lenta ya que en un periodo de 10 o 20 años pueden superar los 10 metros de altura, aun así, estas especies continúan acumulando carbono de forma significativa con el tiempo. Además, contribuyen a la restauración del suelo quemado al ofrecer servicios ecosistémicos clave, como cobertura vegetal, retención de humedad y control de erosión.

Según la tendencia observada en el gráfico, estas especies podrían llegar a 1 tonelada de carbono por año en fases posteriores, lo que ayudaría a compensar parcialmente la pérdida generada por el incendio forestal ocurrido en 2024.

Al tratarse de especies nativas no pirofitas, adaptadas a ecosistemas húmedos con doseles cerrados, su presencia puede reducir la probabilidad de combustión total durante futuros eventos de fuego, aportando resiliencia al paisaje.

Salud y Seguridad Comunitaria

  • Crear una red de alerta temprana entre comunidades para informar sobre focos de calor, sospechas de incendios forestales.
  • Evaluar la contaminación de fuentes hídricas proveyendo filtros o tanques provisionales.

Educación Ambiental

  • Incluir programas de educación forestal y climática en instituciones educativas.
  • Fomentar acuerdos de custodia del bosque entre comunidades u ONG y autoridades. Estos acuerdos pueden incluir áreas protegidas privadas.
  • Integrar a las comunidades en los espacios de decisión territorial.

Economía y sustentabilidad

  • Incentivar diversidad productiva con sistemas agroforestales que reduzcan la presión sobre el bosque.
  • Visibilizar el aporte de las mujeres para el cuidado del agua y su conocimiento profundo sobre los ecosistemas afectados como base para la generación de estrategias de sostenibilidad.
  • Promover iniciativas de compensación por servicios ecosistémicos para la conservación hídrica.
  • Buscar financiamiento externo para sostenibilidad de los planes a largo plazo.

Articulación

  • Promover la conformación de espacios permanentes de análisis multiactor para mantener acciones sostenidas de seguimiento, prevención, monitoreo y respuesta inmediata.

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