La estadía en Garupamba es una oportunidad para reencontrarse con una misma, con uno mismo; un espacio de escucha interior y de aprendizaje sobre la naturaleza, como un espejo.
Escuchar las aves, observar el atardecer, percibir los leves cambios en el sonido del viento o intentar diferencias los diferentes sonidos y música del bosque es toda una aventura.
A 3.000 msnm, Garupamba nos muestra un ecosistema diverso y sensible cuya conservación y cuidado es compromiso permanente en Refugio Garupamba.
Súmate a este compromiso, conoce el bosque, observa, escucha, reconéctate y festeja la diversidad.



